Una regla común es no apostar más del 1-5% de tu bankroll total en una sola apuesta. Esto significa que si tienes un bankroll de 1,000 unidades, tus apuestas individuales no deben exceder 50 unidades. Este enfoque conservador ayuda a mantener tu bankroll a través de rachas de mala suerte naturales en cualquier juego de azar.
El tamaño de apuesta debe estar relacionado directamente con tu bankroll. A medida que tu bankroll crece o disminuye, ajusta el tamaño de tus apuestas en consecuencia. Esta disciplina es lo que separa a los jugadores responsables de aquellos que pierden rápidamente su dinero.